mSoluciona Chamartín

Chamartín

Calle Malcampo, 23

28002 MADRID

Tel: 91 510 26 37

Móvil: 606 39 68 46

Noticias

El cigarro electrónico y sus efectos nocivos en nuestra salud

Un estudio presentado en la Conferencia Internacional de 2015 de la Sociedad Torácica Americana afirma que algunos aromas utilizados en el líquido del cigarrillo electrónico pueden alterar importantes funciones celulares en el tejido pulmonar. Dichas alteraciones en la viabilidad celular, la proliferación celular y la señalización de calcio dependen del sabor..

Estos resultados, acoplados con los productos químicos identificados en cada sabor podrían ser de utilidad a la hora de identificar sabores o componentes químicos que producen efectos negativos en los consumidores.

“Los efectos de los distintos componentes químicos del vapor del cigarrillo electrónico en el tejido pulmonar son, en gran parte, desconocidos”, lamenta Temperance Rowell, autora principal del estudio, que añade: “En nuestro estudio, utilizando células epiteliales de pulmón humano, un número de parámetros de viabilidad celular y toxicidad señaló a 5 de 13 sabores analizados que muestran efectos adversos en general en las células en una forma dependiente de la dosis”.

Durante la prueba de exposición de treinta minutos, se expusieron células epiteliales de vías respiratorias humanas cultivadas a diferentes dosis de 13 sabores de los líquidos de los cigarrillos electrónicos durante treinta minutos o 24 horas. Los sabores Canela Dulce Caliente, Pudin de Plátano y Tabaco Mentolado provocaron una respuesta de calcio dependiente de la dosis y eran tóxicos para las células en dosis más altas.

Durante la exposición de 24 horas, estos mismos tres sabores disminuyeron la proliferación celular y la viabilidad celular de una manera dependiente de la dosis. Los efectos tóxicos de estos aromas no tuvieron en cuenta  la nicotina o el conductor del líquido, que consistía en propilenglicol y glicerina vegetal.

Son muchos los estudios recientemente que evidencian que el cigarro electrónico no es tan saludable como parece.

 

Volver