Día mundial contra el Cáncer de Mama

El pasado día 19 de octubre se celebró el Día mundial contra el Cáncer de Mama. Según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en España se diagnostican al año alrededor de 33.000 nuevos cánceres de mama al año (lo que representa casi el 30% de todos los tumores que tienen las mujeres). La mayoría de los casos se diagnostican entre los 35 y los 80 años, con un máximo entre los 45 y los 65.  Tanto el número de casos como las tasas de incidencia aumentan lentamente en España y en el mundo, probablemente debido al envejecimiento de la población y a un diagnóstico cada vez más precoz. La incidencia en España no obstante es baja, menor que la de Estados Unidos y Canadá, Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Alemania, Francia y Suiza.

La buena noticia es que la labor investigadora, las medidas de prevención y tratamiento hacen que en los últimos años las tasas de supervivencia hayan mejorado notablemente ya que la supervivencia global a los 5 años del diagnóstico de este tumor sea del 82,8% en nuestro país, por encima de la media europea y similar a los países con las mejores cifras de supervivencia.

Os acompañamos para vuestra información enlace a la web de la AECC.

https://www.aecc.es/es/todo-sobre-cancer/tipos-cancer/cancer-mama.

Un post de Msoluciona Chamartín.

MSoluciona Chamartín con el Alzheimer

La gran mayoría de nosotros tienen un familiar, un amigo o conoce a alguien que padece la enfermedad que debe su nombre al médico alemán que la descubrió a primeros del siglo pasado. Según la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y otras Demencias en España hay aproximadamente 800.000 personas que tienen esta enfermedad. El 21 de septiembre se celebra el Día Internacional del Alzheimer. Es una ocasión para concienciarnos de que aún queda mucho camino por recorrer en la curación y atención de esta terrible dolencia . Sirva este breve “post” para mostrar nuestra solidaridad y apoyo a quienes día a día sufren o tienen que convivir con esta  enfermedad neurodegenerativa. También desde aquí modestamente instamos a las autoridades sanitarias y centros de investigación a que continúen dedicando los recursos y esfuerzos precisos para que un día no muy lejano podamos celebrar que la enfermedad puede tener un tratamiento que mitigue o erradique realmente sus efectos. Por último, que quienes nos dedicamos profesionalmente a la atención sociosanitaria tengamos siempre presente que, ante todo, esta la dignidad de las personas mayores, de nuestros ancianos, a los que nos debemos y para ello el cariño, la comprensión y el compromiso es fundamental.

Investigaciones esperanzadoras sobre el Alzheimer:

Se ha realizado un ensayo, en un reducido grupo de personas, a los que se les han hecho transfusiones de plasma sanguíneo de personas sanas.

Tras el ensayo se observó que algunas tareas cotidianas les resultaban más fáciles de realizar a los pacientes que participaron en el estudio, aunque no se notara mejoría en otros aspectos como el estado de ánimo o el nivel de recuerdo.

Es una linea de investigación iniciada hace años, que indica que las enfermedades neurodegenerativas pueden tener su origen en algunas proteínas presentes en otra parte del cuerpo diferente al cerebro, que serían las responsables de desencadenar la afección.

Determinar esas proteínas es la pieza clave de este enigma por resolver.

El Alzheimer es una enfermedad asociada a la edad. Todos los estudios apuntan a la necesidad de que  las personas mayores se cuiden manteniendo un estilo de vida saludable que incluya una alimentación sana además de  actividad física y mental.

MAYORES POSITIVOS

Asociamos tercera edad con pesimismo y enfermedad, pues sorpresas te da la vida, un estudio realizado en una universidad americana, como no, constata que las personas mayores son más positivas que las jóvenes y que cuando se sienten deprimidas se reponen también mucho antes.

La razón es que las personas mayores tienen mayor perspectiva de las cosas, valoran mucho la vida y tienen una escala de prioridades estructurada con cuidado.

Al hacernos mayores valoramos mucho más las relaciones personales y las experiencias que la vida nos otorga.

Las conclusiones de este estudio han dado en llamar a este fenómeno la paradoja de la edad.

Cartas de un abuelo a sus nietos: Comunicación ayer y hoy.

Little school girl showing sketchbook to her mother

Queridos nietos:

Me alegraría mucho si cuando leyerais esta carta, os encontrarais bien, la abuela y yo estamos bien g.a.D. (gracias a Dios).

Esa era la vieja fórmula que se utilizaba entre familiares, amigos o conocidos que vivían geográficamente separados y la correspondencia escrita era el único medio de relación.

Parece pues raro que en la era de la comunicación rápida, de las tablets, los ordenadores y demas artilugios, recurra yo a la vieja fórmula que se empleaba en mis años mozos. Ahora ya soy mayor y necesito, con frecuencia ayuda para usar aunque sea mínimamente tales instrumentos.

No quiero que penseis que yo crea que cualquier tiempo pasado fue mejor. Creo todo lo contrario, que los inventos y adelantos mejoran nuestras vidas….si de ellos hacemos buen uso.

Pero quizá no sea malo que sepais como se comunicaba la gente hasta hace bien poco y que ventajas e inconvenientes hay en lo viejo y lo nuevo. Lo anterior era lento pero reflexivo, lo nuevo es rápido, abundante, desmedido e irreflexivo.

Desde que escribías una carta hasta que era leída trascurrían dos o tres días y yo creo que ahora se lee antes de terminarla de redactar.

Se escribía a mano (a máquina era una desatención) y se reflexionaba su contenido y a veces se tachaban frases por inconvenientes.

La correspondencia escrita y sellada era confidencial. El que escribía y quien lo leía eran los únicos que se enteraban, violar la correspondencia era un delito. Hoy dicen que se puede entrar en los aparatos electrónicos de uso personal. Quiza la pérdida de privacidad es el precio que se paga por la rapidez.

Por otro lado esta la abundancia, abundancia de datos, abundancia de relaciones, abundancia de imágenes..¿da tiempo a digerir tanto? ¿no creéis que todo ocupa lugar? ¿Creéis en las limitaciones del cerebro humano?

Creo que ahora hay un desequilibrio y espero que el tiempo devuelva la balanza a su fiel.

Finalmente la compostura: no se deberia primar a la electrónica sobre la presencia.

Ya os he cansado bastante por hoy y os despido como ayer:

Recibid un gran beso de vuestros abuelos que os quieren mucho.

 

 

 

 

La edad de oro…?

En las antiguas civilizaciones, los ancianos tenían un importante papel en la toma de decisiones. Difícilmente se adoptaba una decisión familiar y mucho menos comunitaria si los ancianos no eran escuchados y aún más si no se contaba con su aprobación. Era la experiencia que habían acumulado a lo largo de sus vidas la que daba valor y garantía a su opinión.

Incluso, desde el punto de vista político, los ancianos locales e incluso comarcales constituían una especie de senado que debía ser consultado. En algunos regímenes estaba legalmente constituido y obligada, con este carácter legal, su intervención y opinión. Seguramente, cuando lo vemos en la Historia, pensamos que las cosas sucedían mansamente aunque hay que suponer que siempre los humanos tuvieron intereses y que estos generan, por lo regular, desacuerdos y tensiones. En todo caso la experiencia tenía un importante papel. Hacer las cosas como siempre y con el mismo modelo no es precisamente un acelerador de cambios.

En nuestra actual cultura las cosas no circulan del mismo o parecido modo. En los últimos 70 años el cúmulo de cambios sociales, económicos, morales y culturales ha sido tan radical y sobre todo tan rápido, que nada es como fue y nada acontece del mismo modo. Nadie, o muy pocos, atesoran una experiencia que sea considerada válida y como lección aprendida en sucesos o casos anteriores y que sea modelo de los que acontece o puede acontecer. Todo es nuevo, pero no nuevo por diferencia con lo que paso anteayer, sino con lo de ayer mismo.

Los ancianos, los viejos, los jubilados, los abueletes, los … tiene poco terreno de juego en el que participar en su actuación, pocas historias prácticas que contar, pocos momentos vividos en similitud con lo que ahora pasa, poca memoria histórica que blandir, pocas anécdotas que sean reveladoras, pocas fábulas con moraleja, poca tradición que pueda ser admitida. Ante esta situación, ¿qué hacen los viejos?, ¿qué papel juegan?, ¿cómo encajan en el edificio social?. Seguramente hay tantas respuestas como número de viejos porque cada caso es un caso, pero han perdido lo más valioso que tenían, una experiencia válida.

Pueden que hayan perdido valor en la esfera laboral y en la de la experiencia vital pero aún quedan otras áreas; la moral, la familiar, la tradición, la religiosa, la de los usos y costumbres, etc, etc.

Pero si examinamos cada una de las enumeradas y seguramente algunas más, podemos preguntarnos: ¿admiten esos años alguna comparación entre lo que es y lo que fue?. Hagámoslo detenidamente o mejor someramente: la moral retraída y prohibicionista que fue y la abierta y relajada que es. La figura patriarcal de la cabecera familiar y la diáspora actual derivada de la propia globalización. Incluso las propias tradiciones en fiestas, festejos y celebraciones y el actual resurgir de esas tradiciones de hoy en día recurriendo a los aspectos más primitivos y a la llamada economía del turismo. La, con frecuencia, irracional religiosidad de antaño, con más temor que amor a Dios y el abandono actual de la idea religiosa y de su trascendencia. Y en el amor, la unión de sexos, las relaciones de pareja, la de ésta con sus ascendientes y descendientes, ¿admiten siquiera comparación?.

Y los viejos, ¿qué piensan?, ¿cómo lo admiten?. Seria este asunto motivo de una nueva y larga reflexión que tendría de nuevo tantas derivaciones y diferencias como personas, actitudes y problemas individuales. Pero los mayores, los ancianos, como cualquier persona, aunque a otra escala, tienen vida, mientras tengan algo que hacer, algo que esperar, alguien a quien creer, alguien a quien querer, alguien…

 

Pedro Llorente Martínez

 

 

El coste de ser más inteligentes: Alzheimer

¿Conocemos alguna especie además del hombre que desarrolle Alzheimer?  No hay constancia de que esto les suceda a los monos o a los leones. Los últimos estudios apuntan a que tener mayor capacidad cerebral  podría tener un coste asociado: Alzheimer.                                                                                                                       Estas  investigaciones revelan que son 6 los genes responsables de incrementar nuestra actividad neuronal, los mismos que intervienen a la hora de desarrollar Alzheimer. Todo indica que estos cambios se produjeron en el cerebro de nuestros antepasados hace ya 200.000 años. La mayor demanda metabólica producida por nuestro cerebro podría ser el origen de  que se desarrolle esta enfermedad neurodegenerativa.

Caminar mejora tu cerebro

En la investigación se hizo que un grupo de personas caminaran por un lugar hermoso con árboles y sin compañía, ni música o cualquier distracción, mientras que otro grupo caminó en las mismas condiciones pero al borde de una autopista. Luego de la caminata, los voluntarios fueron al laboratorio para responder un cuestionario y para someterse a un escaneo cerebral. El objetivo era determinar los niveles de felicidad y atención después del ejercicio.

Aquellos que caminaron junto a la autopista no tuvieron mayores cambios en su estado de ánimo, pero aquellos que lo hicieron en la naturaleza, demostraron mejoras en su salud mental. Esto se reflejó en un menor flujo de sangre en la corteza prefrontal subgenual, que es la parte del cerebro encargada de manejar los pensamientos repetitivos o las emociones negativas. Las personas que caminaron cerca a la autopista mantuvieron el nivel del flujo sanguíneo a esa zona. De lo que se concluye que es mejor para tu cerebro y tus emociones caminar en la naturaleza.

Para obtener estos beneficios no hace falta que planees un viaje a las montañas o a una playa, basta con tomar un paseo de unos quince minutos en alguna plaza o parque rodeado de árboles, sin música ni acompañantes; concentrándote sólo en lo que te rodea.

Caminar más o caminar mejor

Bratman demostró en su estudio que una caminata en el lugar adecuado, es decir, rodeado de la naturaleza y alejado del estrés propio de la ciudades es suficiente para mejorar la salud mental, en la medida en que esta actividad contribuye a alcanzar un estado de relajación y tranquilidad. En este sentido, es cierto que caminar es casi un remedio milagroso para levantar el ánimo y despejar tu mente de pensamientos negativos.

Si bien es cierto que numerosas investigaciones demuestran que deberíamos caminar un promedio de diez mil pasos al día, es decir unos 8 kilómetros, hacerlo en un ambiente congestionado, lleno de coches, ruidos y estrés no es igual que hacer esa misma caminata dentro de un parque, acompañados de la naturaleza. Es probable que obtengas los mismos beneficios a nivel físico, pero no estarás aprovechando la oportunidad para relajar tu mente y desconectarte de los problemas cotidianos.

En una sociedad tan sedentaria, en la que la mayoría de los empleos implican estar fijos en un mismo lugar durante varias horas, resulta fundamental hacer consciencia y comenzar a movernos. Caminar es un ejercicio sencillo, no es demasiado exigente y te ayudará a mantener un peso adecuado, a la vez mejorará tu coordinación y balance, además de fortalecer tus huesos e inyectarte energía para continuar con todas las tareas del día.

Hacer el cambio no es complicado. Quizá puedas escaparte en tu hora de almuerzo a algún lugar cercano y caminar un rato y complementarlo luego haciendo pequeños cambios en tu rutina, como ir por las escaleras en vez de tomar el elevador. También, puedes instalar alguna aplicación que convierta tu teléfono móvil en un podómetro y hacer el conteo de cuántos pasos das al día e ir incrementando la cantidad poco a poco. Si tienes un perro, aprovéchalo para que te haga compañía mientras paseas. Estoy segura de que tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.